Federico García Lorca: la poesía como herida luminosa

El poeta que me enseñó a mirar la infancia y el dolor Este quinto ensayo del Salón de los Arlequines está dedicado a Federico García Lorca. En sus versos descubrí que la poesía puede ser música, denuncia y ternura a la vez; un canto a la infancia y una herida abierta contra la injusticia. Mi […]
Nicolás Guillén: ritmo y nación desde Camagüey

Un poeta de mi tierra al que me acerco con respeto Este séptimo ensayo del Salón de los Arlequines está dedicado a Nicolás Guillén, el poeta nacional de Cuba y también hijo de Camagüey. Aunque no figura entre mis preferidos, su poesía forma parte de la memoria común, y en ella resuenan la música, la […]
La voz tenue de Bécquer y la enseñanza de lo inefable

El poeta que me enseñó a escribir desde la fragilidad Este segundo ensayo del Salón de los Arlequines está dedicado a Gustavo Adolfo Bécquer, mi poeta preferido desde la infancia. Su poesía me enseñó que lo efímero puede ser eterno y que lo más íntimo también puede hablar por todos. En mi casa había una […]
El niño yuntero y la pregunta que aún resuena

De Cuba a Miguel Hernández: la infancia bajo el yugo Un libro prestado, una memoria que no se borra y una pregunta que sigue abierta: ¿Quién salvará a este chiquillo? Este ensayo inaugura el Salón de los Arlequines, un espacio donde dialogan los poetas que marcaron mi infancia con los personajes que habitan mis propias […]